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25 de octubre de 2013

Sin título

Es una bailarina realizando su acto que aprendió especialmente para este evento. Ella encontró su amor verdadero, pero ahora él no está con ella. Se siente muy sola, echa muchísimo de menos su presencia en su vida. Está bailando sola para él con el corazón lleno de emociones y posición para él. Ella sigue bailando como si nadie estuviera mirándola. En cada paso de baile, en cada movimiento de las manos y los pies dice la verdad de su emoción... su deseo de amor.

Fotografía: Hermanos Vargas
Texto y voz: Keenia Verma
Instituto Cervantes de Nueva Delhi

22 de octubre de 2013

Sin título

En esta foto hay dos niños que estudian en un colegio convento. Su profesora les ha castigado porque no hicieron los deberes, de repente la puerta se abre y el niño travieso corre hacia la puerta. Vemos la cruz religiosa y la niña está apoyada contra la pared, está nerviosa y tímida al contrario el niño es temerario.




Fotografía: Diego Cifuentes
Texto y voz: Surbhi Singh
Instituto Cervantes de Nueva Delhi

21 de octubre de 2013

Sin títutlo


Después de tener un accidente, a una persona militar se pide usar una silla de ruedas. Él no puede levantarse, no puede servir a su país otra vez más. En su casa todos los miembros de la familia le apoyan mucho, le ayudan y son muy cooperativos. Sin embargo, él no quiere hacer su trabajo por sí mismo. Él no quiere vivir en un ambiente donde todo el mundo le recuerda su incapacidad. Él quiere salir pero nadie le deja solo.




 
 
Fotografía: Diego Cifuentes
Texto y voz: Keenia Verma
Instituto Cervantes de Nueva Delhi

18 de octubre de 2013

Sin título

Lo que podemos ver en esta foto es una niña muerta que esta acostada en el lecho y todo su cuerpo está cubierto con rosas, flores y velas. Es una tradición que se celebra en diferentes pueblos  que conservan sus creencias milenarias. Esta celebración se produce cuando las niñas se mueren antes de la adolescencia y los invitados las bendicen y les desean que tengan una vida muy larga en su siguiente reencarnación.





Fotografía: Hermanos Vargas
Texto y voz: Rohit Sharma 
Instituto Cervantes de Nueva Delhi

17 de octubre de 2013

El ángel pequeño

Me llamo Adelita y tengo 6 años. Me llamaron así por una valiente mujer de un canto folklórico muy famoso de México.
Tú crees que este es un cuento de fuerza y valor.  Esta sin embargo es una historia de miedo.
Viví en una casa muy grande y antigua. Mi casa tuvo una vista al jardín. El jardín tuvo muchas flores blancas y fue muy bonito. Pero el pensamiento de ir allí fue aterrador. Lo que temí fueron los monstruos...
Quise yo misma imaginarme fuera  de mi vida o escaparme por los huecos de mi mente. Una vez tuve un sueño. En este sueño estuve atrapada en un castillo. Estuve mirando a un camino fuera de este lugar. El castillo era muy grande y todos alrededor de mí eran grises. Llovía mucho y sentí miedo de ahogarme en el castillo.  Corrí alrededor buscando frenéticamente pero no encontré nada. Y entonces me di cuenta  que el castillo era mi mente. Estuve atrapada en mi propia mente y no pude escapar. Lo que temí fue mi mente y mis sueños...
Frecuentemente pensé sobre la muerte. La muerte de alguna cosa grande o pequeña me espantaba. La perspectiva de ambos, la eternidad y la nada me asustaban. ¡No pude escaparme! Lo que temí fue la muerte...
Y luego me di cuenta que lo que más temí no eran los monstruos, mis sueños o la muerte - lo que más temí fui yo misma.
No tuve ningún control en mi nacimiento. Yo nací sin quererlo. Mi vida comenzó sin mi permiso.
El principio de mi vida no lo decidí yo, pero mi vida y el final fueron míos. Y eso es cuando yo decidí morir... fue el único momento que yo gané en mi vida, contra mi vida.
Se dice que algunas personas son descendientes de los dioses. Ésta es la historia sobre una niña de éstas. Se llama 'Titli' quien nació como una bendición para el pueblo que se llama 'Gandaut'. Fue un pueblo que sobrevivió muchos desastres pero fue todavía fuerte con su gente en la reconstrucción de una vida para ellos buscando la felicidad en cosas pequeñas.
Desde su nacimiento las cosas mejoraron. Parecía que ella cambió el destino del pueblo. La gente del pueblo la amaba y ella se convirtió en la pequeña diosa en pocos años. Cada año en el pueblo se organizaba una obra de teatro  que se llamaba 'El ángel pequeño' porque Titli  fue el pequeño ángel para la gente de Gandaut. La obra de teatro representaba el pueblo como una tierra árida con su gente perdiendo esperanza cada día, pero ahora fue de nuevo una familia feliz.
Cada uno en el pueblo quiso conocer a Titli personalmente para tomar sus bendiciones, pero algunos no tuvieron la suerte de conocerla personalmente como el cuidador de su caballo. El observó a Titli cuando ella ensayaba desde la mañana hasta la noche para el gran día. Esta fue su manera de tomar las bendiciones de la pequeña diosa porque se sintió demasiado pequeño enfrente de ella. La ironía del destino es que él fue quien estuvo más cerca de ella pero no pudo encontrarse con ella como otras personas de Gandaut .
Titli fue la razón de la existencia del pueblo y de su gente y así fue adorada por todos en el pueblo.



Fotografía: Hugo Cifuentes
Texto y voz: Shreya Bedi 
Instituto Cervantes de Nueva Delhi

9 de octubre de 2013

Lo que más temí

Me llamo Adelita y tengo 6 años. Me llamaron así por una valiente mujer de un canto folklórico muy famoso de México.
Tú crees que este es un cuento de fuerza y valor.  Esta sin embargo es una historia de miedo.
Viví en una casa muy grande y antigua. Mi casa tuvo una vista al jardín. El jardín tuvo muchas flores blancas y fue muy bonito. Pero el pensamiento de ir allí fue aterrador. Lo que temí fueron los monstruos...
Quise yo misma imaginarme fuera  de mi vida o escaparme por los huecos de mi mente. Una vez tuve un sueño. En este sueño estuve atrapada en un castillo. Estuve mirando a un camino fuera de este lugar. El castillo era muy grande y todos alrededor de mí eran grises. Llovía mucho y sentí miedo de ahogarme en el castillo.  Corrí alrededor buscando frenéticamente pero no encontré nada. Y entonces me di cuenta  que el castillo era mi mente. Estuve atrapada en mi propia mente y no pude escapar. Lo que temí fue mi mente y mis sueños...
Frecuentemente pensé sobre la muerte. La muerte de alguna cosa grande o pequeña me espantaba. La perspectiva de ambos, la eternidad y la nada me asustaban. ¡No pude escaparme! Lo que temí fue la muerte...
Y luego me di cuenta que lo que más temí no eran los monstruos, mis sueños o la muerte - lo que más temí fui yo misma.
No tuve ningún control en mi nacimiento. Yo nací sin quererlo. Mi vida comenzó sin mi permiso.
El principio de mi vida no lo decidí yo, pero mi vida y el final fueron míos. Y eso es cuando yo decidí morir... fue el único momento que yo gané en mi vida, contra mi vida.






Fotografía: Hermanos Vargas
Texto y voz: Akanksha Chhettri
Instituto Cervantes de Nueva Delhi

8 de octubre de 2013

Sueño de una madre


Es la foto de una madre viuda, se llama Mohini y su hija se llama Pinki. Viven en un pueblo. Ella ha perdido a su marido en un accidente.  Mohini  ama mucho a su hija. Ella quiere dar buena educación a Pinki, así ella puede ser independiente.
Mohini tiene un sueño: su hija se convierte en una maestra y un día ella abre una escuela en un pueblo donde todos los niños  y niñas reciben educación gratuita.
Cada mañana Mohini prepara a su hija para la escuela. Mohini la peina y Pinki parece muy entusiasmada porque sus amigos han venido para ir a la escuela juntos.
Para vivir, Mohini trabaja en una fábrica de zapatos y gana 2000 al mes que no es suficiente para pagar el colegio.
Un día  Mohini se enferma y se entera de que  tiene cáncer pero no dice nada a su hija. Ella  todavía sigue trabajando.
Pinkie  es muy inteligente y hace muy bien sus estudios. Le gustaría llenar el sueño de su madre, por eso ella estudia mucho. Los días pasan, Pinki obtiene y consigue acceso gratuito en el colegio. Se ha ido a la ciudad para los estudios posteriores.
Un día ella se convierte en una maestra y abre una escuela en su pueblo pero en ese momento su madre muere. Ella ha llamado a la escuela “Sueño de una madre”.






Fotografía: Hugo Cifuentes
Texto y voz: Shikha Thakur
Instituto Cervantes Nueva Delhi

23 de septiembre de 2013

El Puente


Este es el lugar donde la en contraron. Aquí, debajo de este puente. Mi hermosa hija. Solo tenía nueve años. Tenía el pelo castaño, los ojos más azules que yo he visto y una voz preciosa. Todavía me acuerdo de la voz y la escucho muchas veces en mi mente tan presente. Pero no la oí cuando la busqué aquel día. Fui al parque, a la escuela, a la granja, al restaurante cerca de nuestra casa, pero… Me pregunto a menudo quién lo hizo y por qué. Vinimos a este puente por primera vez en su cumpleaños aquel año y le encantó. Son ya diez años pero yo vengo aquí cada año el día cuando la encontraron aquella noche, para acordarme, rezar, consolarme… La verdad es que no sé porque vengo, pero me atrae aquí el puente.

Este es el lugar donde la empujé. Aquí, de este puente. La niña. No sabía su nombre o edad entonces, pero tenía el pelo castaño, los ojos más azules y una voz obsesionante. Todavía puedo oír sus gritos cuando se cayó. Pero ese no era mi plan. Lo que su padre me hizo no era justo, él no me quiso escuchar nunca y me enfadé tanto. Así, cuando vi a la niña, se la llevé. Solo quise hacerle daño a él. Estuvimos andando sobre el puente pero no pude manejar su llanto. Me confundió, y durante el forcejeo, pasó. Nadie descubrió nunca. Son ya diez años pero yo vengo aquí cada año el día cuando la maté aquella noche, para olvidar, pensar, arrepentirme... La verdad es que no sé porque vengo, pero me atrae aquí el puente.   






Fotografía: Hermanos Vargas
Texto y voz: Priyanka Kumar
Instituto Cervantes Nueva Delhi

20 de septiembre de 2013

Decís 'Cheese'


El fotógrafo más famoso del Ecuador estuvo muy ocupado tomando fotografías de una familia feliz. En medio de sonrisas, murmullos y emoción, el fotógrafo dijo en voz alta, ”¡decís ´Cheese!”  Hubo un destello, el ladrido sordo de un perro y un grito con indignación – “¡Cheese! Me ha seguido otra vez!”
El perro del fotógrafo – Cheese – tenía los más hermosos ojos marrones. No dejaría a su amo ni por un solo segundo. Eran inseparables. Cada mañana, el fotógrafo iba a su gran ubicación seguido de su perro – un escaño contra un muro, en frente de la más bonita cascada de San Rafael. La gente excitada y fascinada se había tomado sus fotografías de pie sobre la escaño.
Pero su excitación no pudo igualar a la excitación de Cheese. Inconsciente de los regaños y también del palo de su amo, Cheese fue, probablemente, el perro más feliz – porque estuvo con su amo.
Un día , cuando Cheese fue siguiendo sigilosamente a su amo, meneando su cola con alegría, se sobresaltó ante un grito muy fuerte, un autobús volcado, su amo en medio de la calle y un charco de sangre.
Hoy, hace siete meses que el fotógrafo famoso murió. Todavía la gente viene al escaño contra la muro, están sin palabras por las vistas impresionantes y toman su fotografías. Cada día hay personas distintas con vidas distintas, con una expresión distinta en la cara, pero todas están sorprendidas de la misma cosa extraña – un perro que tiene los más hermosos ojos marrones, de repente sale debajo del escaño con un ladrido sordo y mirando intensamente a la persona con la cámara.
Lo que ocurre cada vez que alguien dice,  “¡decis ´cheese´!”








Fotografía: Diego Cifuentes
Texto y voz: Sakshi Kalia  
Instituto Cervantes Nueva Delhi